Amor Nosocomial 😷
Spoiler Alert: Esta es una historia sobre medico. Es un cuento de no ficción, usted decide que creer y que no.
Mi grupo de amigos de la universidad era el de los expatriados (gente que provenía de otras regiones, distintas a la que estudiábamos): Un costeño que estaba en una relación de larga data, un llanero hijo de un terrateniente y ganadero que estaba soltero (en su momento lo creí gay, porque era inteligente, pinta y el único con carro) por último yo, con fama de antisocial porque parchaba más con la gente de otras carreras, y me hacían el feo por pobre, montañero y rapero. En una noche de tertulia en un bar de mala muerte, estos 3 mosqueteros hablamos de las doctoras que supervisaban nuestro internado, en particular de una internista que tenía fama de ser más tirana que troncha toro. Lo que nos generaba más curiosidad (o morbo) era que la susodicha estaba recién graduada y era la más joven y bella de las especialistas.
El llanero comento que vivían en el mismo edificio, cercano al hospital, y que ocasionalmente compartían platicas mientras se fumaban un cigarrillo en un parque social dentro del conjunto. También nos contó que era divorciada y que creía que ella tenía amoríos con un hospitalario, pues los había visto juntos de forma repetitiva, aunque nunca en nada sospechoso. En medio de la borrachera y después de coincidir que estaba más deliciosa que comer con hambre, decidimos apostar al que se la levantara, más que por pensar que podríamos coronar, por la joda y las risas que podrían surgir en una charla de borrachos, además del evidente morbo que la doña suscitaba. El llanero la tenía más fácil: el ya hablaba con ella, tenían algún contacto extra hospitalario y además tenía plata y pinta, el costeño era igual de brocha que yo, pero al menos era calidoso, con una personalidad jovial y con una habilidad para entablar conversaciones y era un galán con fama... yo por mi parte, me sentía como el Bucaramanga: soñando con ir a la libertadores, pero en la B, por lo tanto, con cero chances.
En la ciudad había una salsoteca. Los jueves eran días especiales porque era música en vivo. Yo iba siempre que podía, en especial, porque el dueño del bar era amigo, entonces me fiaba las polas. Por eso yo permanecía en la barra y conocía a los habituales del local: salseros y artistas locales se encontraban allí. Un día llegó un profesor de Artes plásticas con quién éramos amigos del lugar, tomado de la mano con la doña. Ambos me saludaron de forma calurosa y me invitaron a sentarme en su mesa. Él dijo que eran novios, ella solo dijo que eran amigos, encontré coincidencias con la historia del hospitalario con el que había Sido vista antes. El pintor se emborracho, por lo que ella me pidió que la llevará a su casa, allí me invitó a tomar vino, acepte por qué sabía que no tenía ninguna otra oportunidad. Efectivamente la profe me comió. Me dijo que el llanero le había confesado que habíamos apostado por quién se la levantaba primero, por lo que me reconoció con tanta facilidad en el bar. También me dijo: "...el que come callado, repite", se tomó una foto sugestiva con mi celular y me dijo que era una muestra de confianza, así como la prueba que necesitaba para reclamar mi premio. Me dio la opción de elegir entre ella y la apuesta. La doñita era muy interesante: estudiaba pintura como hobby, sabía bailar muy bien y le gustaba la bohemia... decidí borrar la foto y comer callado. Nos veíamos ocasionalmente. Nos citábamos en la salsoteca, pero no entrabamos, solo me avisaba cuando llegaba, me esperaba en el carro y nos íbamos para cualquier motel a tomar ron y follar: Ni en su casa ni en la mía, por qué podíamos ser descubiertos.
Era un gana-gana que se mantuvo durante algunos (varios) meses y todo era perfecto, sin embargo, como dice Héctor Lavoe, todo tiene su final: En la fiesta de despedida del internado, el costeño se emborracho, y me confesó a mí y a otros expatriados que conocían de la apuesta, que él había coronado con la doctora: "... esa jevita está súper tragada de mi" fue lo que me dijo cuando me mostró una foto de la nena en bola. "...Eso sí, no le cuentes al llanero, porque ellos están saliendo. El man la lleva a cine y a comer los domingos. Esa jermu no hace sino burlarse de él y dice que, si no fuera tan dormido y ya se lo hubiese pedido, ella le pararía bolas en serio"... Yo me empute, y sentía como me ardía el orgullo. Me fui para la casa del llanero. Lo llamaba, pero rechazaba mi llamada. Sentía la necesidad de contarle todo para que dejara se ser el marrano de esta historia. Cuando llegó a la portería del edificio donde vivían, veo que ella y el llanero estaban discutiendo. Fue la primera vez que la Vi nerviosa, pensé que era por qué se sabía capturada en su mentira. Pero no fue así: el llanero dejo salir sus demonios y hasta el día de hoy puedo jurar, que esa noche le clavo par trompadas a la susodicha.
Cuando el me vio llegar intentó recatarse, y a pesar de su evidente estado de agitación, me hizo caso y se fue conmigo para su apto. Ella como la culebra del génesis, hizo mutis por el foro. El man se puso a llorar y me dijo que se sentía frustrado porqué ella era su novia hacia recién dos meses, que la adoraba y que quería tener una relación formal, por lo que la había llevado a casa de sus papás e incluso le propuso que se fueran a vivir a Londres, (él estaba haciendo planes de irse allí después de la U) El asunto fue que esa noche, después de la cena de despedida del internado, él quiso darle una sorpresa por lo que fue a su apartamento, y la encontró con su profesor de pintura, quien le estaba dando y no precisamente consejos... el pobre llanero estaba tan descompuesto, que yo no quise atizar nada y solo lo ví llorar hasta que quedó en su cama dormido. Llame al costeño quien me dijo que estaba mamando ron. Le conté lo que había pasado, cosa que le indigno tanto que dijo que iba a reclamar el premio de la apuesta. Yo igual le dije que no era buena idea por el pobre llanero: Si lo del pintor era un golpe duro, lo del costeño iba a ser un gancho al hígado... compramos una botella de ron, nos fuimos para mí casa y nos tomamos ese trago casi que en absoluto silencio (yo creo que los dos decidimos pasar la tusa en silencio. Pero él no sabía que yo comía callado). Aún conservo una foto de ese día. Bonita forma de terminar la U: En medio de un lío de faldas, pero con la sensación inminente del mierdero que se venía... No pasó mucho la verdad. El costeño se fue a su casa y en mitad de la borrachera entro a una papelería, lo mejor que se le ocurrió fue imprimir la foto (en esa época el escracheo por redes no era una práctica popular, porque sino el bruto este lo hubiese hecho) y decidió pegar las impresiones en los postes de la periferia del hospital. Las fotos no duraron mucho, por qué el llanero me llamo y juntos nos dimos a la tarea de quitar las fotos, en parte por qué el estaba tragado de la profe, por otro lado, por qué me contó que ella estaba embarazada.
De ella solo puedo decir que fue inteligente y renunció apenas inicio el rumor que había fotos de ella desnuda rondando por ahí. Dejo las clases de pintura y se dedicó a la fotografía. También acepto establecer una relación formal con el llanero: el siempre estuvo pendiente de ella, le demostró lealtad y la acompañaba a los controles y no tenía el afán de salir al rural a producir, como si lo teníamos el costeño y yo, quienes nos fuimos más o menos un mes y medio después. Se casaron cuando el embarazo rondaba los 6 meses, se fueron de luna de miel a Europa y allí siguen desde esas fechas. En uno de los encuentros de egresados de la universidad, que se hacen con motivos de la acreditación institucional, me los volví a encontrar: yo soy profesor allí y ellos eran invitados como egresados egregios, pues él se dedicó a la investigación y ella ejerce su especialidad en la práctica privada. El costeño estudio cirugía (quien lo imaginaria 🤔) pero el no estuvo en la reunión. No obstante, un día me escribe al FB con una foto de la pareja con su hijo ya de 6-7 años, con un mensaje que decía: "ese pelao se parece a ti caremonda').




Noooo! 🫣... Arrancó sabroso el chisme 😎🍿, terminé escupiendo los pochoclos💥🤯 jajajajajajaja!